Las lesiones condrales de la rodilla son resultado del daño al cartílago articular de la rodilla. El cartílago articular es un tejido conectivo específico que recubre las superficies articulares. A simple vista tiene un aspecto blanco brillante. Microscópicamente se compone de agua, colágeno y una amplia variedad de proteínas de matriz y lípidos.

El cartílago articular no está inervado por lo que no causa dolor ni sensibilidad cuando experimenta una lesión leve o moderada. A su vez, no tiene la capacidad de autorreparar ese daño. Si bien los síntomas de las lesiones del cartílago articular pueden no hacerse evidentes hasta etapas avanzadas de la vida, estos son muy comunes.

Muchos factores influyen sobre las lesiones condrales de la rodilla, incluyendo la edad del paciente cuando se comienza la degeneración, su  nivel de actividad, su peso  y la presencia de daño ligamentario. Aunque el daño al cartílago haya estado presente por años, a veces es necesaria una lesión súbita para que se evidencien los síntomas. Si esta lesión súbita no ocurre, luego de muchos años de contacto y desgaste de hueso contra hueso el paciente desarrollara artritis u osteoartritis, lo que causará variedad de síntomas.

El daño cartilaginoso se clasifica en grados desde leve a severo, pudiendo todos los grados presentar características de osteoartritis.

  • Grado 0: cartílago normal
  • Grado I: En esta etapa, el cartílago comienza a ablandarse a causa de la inflamación.
  • Grado II: En esta etapa aparece un defecto parcial del espesor con fibrilación (apariencia desgarrada) o fisuras en la superficie que no alcanzan al hueso o no exceden un diámetro de 1.5 cm.
  • Grado III: Esta etapa presenta un aumento en la cantidad de fibrilación y fisuras que alcanza el hueso subcondral en un área con un diámetro mayor a 1.5 cm. Los pacientes suelen quejarse de sonidos al doblar la rodilla y dolor o dificultad para pararse desde la posición en cuclillas.
  • Grado IV: En esta etapa el hueso subcondral se encuentra expuesto, lo que implica que el cartílago se ha desgastado por completo. Cuando las áreas involucradas son amplias, el dolor suele hacerse muy severo limitando la actividad.

Síntomas Lesiones Condrales de la Rodilla

Los síntomas de una lesión condral producida como resultado del daño al cartílago articular no se presentan con la prominencia de un desgarro del LCA o un desgarro de meniscos. Los síntomas suelen comenzar de manera leve y progresar con el tiempo, como ocurre con la patología atrítica.

Una vez que aparecen, incluyen:

  • Inflamación intermitente (solo presente cuando es sintomática)
  • Dolor asociado con la deambulación prolongada o subir escaleras.
  • La rodilla cede o se flexiona bruscamente cuando se la somete a peso
  • La rodilla puede “trancarse”
  • La rodilla puede producir ruidos durante el movimiento

El diagnóstico de una lesión condral puede ser difícil. Muchas veces una rodilla inflamada puede ofrecer un examen normal. Las técnicas de imagen como la radiografía, la resonancia magnética o un exámen por vía artroscópica pueden determinar si ha ocurrido pérdida de cartílago disminuyendo el espacio entre las superficies óseas.

Tratamiento

No quirúrgico

La degeneración del cartílago articular generalmente se trata sin cirugía. El Dr. Millett le recomendará ejercicios con pesas para fortalecer los músculos que rodean la articulación, suplementos y posiblemente también inyecciones de ácido hialurónico para mejorar la lubricación de la articulación y reducir la fricción. Existen medicamentos que pueden prescribirse para tratar los síntomas asociados con las lesiones condrales. Sin embargo, dado que el crecimiento de nuevo cartílago no es posible, estos medicamentos no curan la afección sino que permiten al paciente llevar una vida más activa y libre de dolor. El siguiente paso en el tratamiento es la intervención quirúrgica.

Quirúrgico

Durante la década pasada se han producido promisorios avances en el tratamiento quirúrgico de los defectos del cartílago articular. Los que se utilizan con más frecuencia para el tratamiento de los defectos condrales son el Rasurado y la Microfractura.

Rasurado (o Debridamiento)

Esta técnica de cirugía artroscópica utiliza instrumentos artroscópicos especiales para suavizar el cartílago articular desgarrado. Idealmente este tratamiento logra disminuir la fricción e irritación, reduciendo los síntomas de inflamación, ruidos y dolor.

Microfractura (O Abrasión)

Esta técnica artroscópica promueve el crecimiento de nuevo cartílago sobre el defecto. Es una técnica reconocida y constituye un procedimiento habitual en pacientes con daño que afecta todo el espesor del cartílago articular hasta la superficie ósea.

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